Para financiar este proyecto podríamos optar por fondos públicos o fondos privados, en caso de irnos por el sector público pretenderíamos vender nuestro proyecto a instituciones que puedan utilizar nuestra idea como una vía de interacción con la población, en concreto con el público más joven, porque no podemos olvidar que no solo proporcionamos información sino que también la recibimos al tener una respuesta del público, y es que el éxito de un perfil de Instagram y de cualquier red social se basa en esa respuesta en masa del público, todas esas respuestas son información.
Una forma de utilizar nuestra información sería, por ejemplo, para el Ministerio de Transición ecológica a la hora realizar un estudio entre nuestros seguidores para saber si este tipo de formato hace que los adolescentes comprendidos entre 15-18 años presten atención a un tema tan alejado de ellos como es la ganadería.
También podríamos aliarnos con algún ayuntamiento que esté gobernado por partidos que presten atención a temas relacionados con el medio-ambiente, bienestar animal, etc. Este tipo de iniciativas servirían para presentar parte de su programa electoral dentro a las comunidades más jóvenes.
Para finalizar con el sector público también podríamos buscar apoyo con agencias de cooperación que busquen propuestas para favorecer algún tema cohesionado con las líneas de nuestro proyecto.
Por otra parte en el mundo privado se trataría de buscar el apoyo de alguna fundación como por ejemplo Fundación Daniel y Nina Carasso o Fundación Biodiversidad.